Felucho Jiménez
Señor director:
La verdad no expresada se hace cómplice de la mentira y la calumnia. En estos momentos en que muchos medios se hacen eco de algunas denuncias malsanas hechas por sectores interesados contra Félix Jiménez (Felucho), quiero expresar la verdad que conozco.
Conocí a Felucho en septiembre del 1996, cuando fui designado director financiero de la Secretaría de Turismo, y tuve el privilegio de trabajar 8 años con él (2 años como director financiero y 6 años como subsecretario administrativo), por lo que tengo la autoridad y el conocimiento necesarios para expresar lo siguiente: Felucho es un hombre honesto hasta el tuétano.
Durante los 8 años que desempeñé funciones financieras y administrativa en la Secretaría de Turismo, todos los recursos usados tienen mi firma, una vez como director financiero y otra vez como subsecretario administrativo, por lo cual puedo dar testimonio del uso correcto de los recursos recibidos durante los periodos señalados.
Reto a cualquier persona a presentar un solo documento de uso incorrecto de esos recursos.
Hacer denuncias sin fundamento ni pruebas, más que bien a la lucha anticorrupción le hace mal, ya que pasa como el cuento del pastor y el lobo.
Creo que la lucha anticorrupción debe ser seria y sin personas preferidas. La corrupción es una moneda de doble cara. De un lado el gobierno y de otra el sector privado, pero mientras solo estemos viendo una cara (gobierno) y nos hacemos los ciegos con la otra cara (sector privado) la lucha no es seria y nunca será efectiva.
Agradeceré, si es posible la publicación de esta comunicación en un espacio de su prestigioso periódico.
Reciba nuestro saludo y deseo de éxito para este 2013.
Atentamente,
Ramón Cruz Diloné.
Santo Domingo.
La corrupción
Señor director:
Por mucho que se hable, todas las denuncias de corrupción en el pasado gobierno, que tuvo sus sombras, pero tuvo también innegables luces, van dirigidas a dañar la figura de Leonel Fernández.
Es Leonel Fernández el objetivo de una mal fundamentada oposición, que no hace bien sino que hace daño a su propia causa, porque habla por hablar.
Leonel Fernández es un activo político, y es al árbol que da frutos al que todos le tiran piedras.
Atentamente,
Rafaela Sánchez.
Santo Domingo.

