Castillo y la memoria
Señor Director:
En visita que hiciera el lunes 12 de abril al distrito municipal El Castillo, mejor dicho La Isabela Histórica, viaje que realicé desde Nagua, para acompañar a mi hija, estudiante de arquitectura y que realizaría una práctica en ese poblado, donde se construyó el primer cabildo, la primera iglesia, y donde se ofició la primera misa, por el Vicario Fray Bernardo Boyl.
Para nuestra sorpresa, nos encontramos con una población de un poco más de 3,000 habitantes, pueblo que da la sensación de ser una comunidad fantasma, abandonada por las autoridades de los gobiernos que hasta este momento ha tenido la República Dominicana.
Joaqu´n Balaguer preparó y construyó una replica de la iglesia, un museo rico en datos históricos, marcaron con piedrecitas sueltas las primeras construcciones o chozas y rehabilitaron las bases o cimientos de la casa donde vivió Cristóbal Colon, por un tiempo de tres años, según nos informó el guía que nos acompañó muy cortésmente.
Pudimos observar que toda esta riqueza arqueológica se encuentra abandonada y descuidada, al igual que el pueblo, que está olvidado, pues en el museo vimos dos enjambres de abejas en los alrededores de la cobija, no hay un espacio donde no esté inundado por el comején.
Sugerimos al Ministerio de Cultura, que preste atención, que termine de reconstruir las réplicas y no permita que todo se destruya. Con un saneamiento de esos lugares se beneficiará el pueblo, ya que los turistas llegarán atraídos por la belleza y la cultura.
Además, sugerimos crear una página de Internet donde se pueda observar mediante un desplazamiento a 360º, el castillo histórico, el museo, iglesia y dos cañones que usaban los colonizadores para defender sus pertenencias.
Es importante señalar, que, a pesar de no haber cuartel de la Policía Nacional o alguna policía municipal, liceo secundario ni bomberos, y que sólo hay con una Junta Municipal, una pequeña escuela primaria, un pequeño cuartel de la Marina y una pequeña clínica rural, el pueblecito luce limpio y, según nos informaron, el caso delincuencial es prácticamente cero.
Felicitamos a la síndica y a los otros funcionarios que, con tantas limitaciones, se mantienen en un lugar apartado, olvidado, pero libre de maledicencias.
Atentamente,
Carlos Manuel Guzmán Pérez
Nagua

