De cien uno
Señor director:
En los últimos diez años hemos tenido un bombardeo constante de diferentes sectores sociales contra la corrupción anidada y multiplicada en las instituciones del Estado. Lo cotidiano ha sido que las personas señaladas como corruptas mediante auditorias y/o por el rumor público lo hayan negado, atribuyéndolo a retaliación, asuntos personales o intención de hacerles daño.
De cada cien señalados como corruptos, aparece una excepción que confirma la regla. Es el caso del licenciado Fausto Ruiz, expresidente de la asociación de municipios y de la alcaldía de la Vega, quien respondió airoso y complacido ante el anuncio de que sería investigado por supuesto dolo cometido durante su desempeño laboral. Según se sabe, el señor. Ruiz se puso a disposición de las autoridades competentes para que lo investiguen, tras reiterarse complacido de que se realice tal acción.
De cada cien, uno actúa como el señor Ruiz, con responsabilidad, valentía y respeto a la justicia y al país, con lo cual luce honesto, transparente, y lo define como suficiente hombre para responder por sus actos. Haya reñido o no con la ley, su actitud es la primera y única después de doña Milagros Ortiz Bosch cuando doña Alejandrina German intentó empañar su honesta y transparente conducta publica.
El país estuviera satisfecho si los 99 restantes de cada cien corruptos emularan la actitud de ese servidor público, en vez de ser bravucones, petulantes y mentirosos. Félix Bautista, Aristy Castro, Wessin Chávez, Díaz Rúa , podrían encabezar la kilométrica fila de funcionarios activos y exfuncionarios cuestionados por auditorías y por el rumor público, incluyendo decenas de alcaldías violadores de la Ley 176/07 y otras, comenzando por Santiago y el Distrito Nacional.
No he dicho que Fausto Ruiz sea inocente, o no cargue con dolo en sus hombros, lo que estoy elogiando es su actitud responsable al ponerse a disposición de la autoridad competente para que lo investiguen. Él ni sus abogados han rehusado ni han tenido la cara dura como han hecho ciertos acusados y sus abogados. El doctor Abel Rodríguez Del Orbe, por ejemplo, calificó de comiquería el sometimiento de Félix Bautista a la justicia, en vez de instarlo a pasar por los tribunales a asumir su responsabilidad.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez.
Santo Domingo.

