Las alcantarillas
Señor director:
La temporada ciclónica se inicia el primero de junio de cada año, y vemos con preocupación cómo las lluvias caídas en el mes de mayo, pusieron en evidencia nuevamente las ineficiencias del sistema de drenaje pluvial en las principales ciudades del país.
Muchas de las calamidades que desencadenan las aguas son responsabilidad directa de una población que entiende que todos los desperdicios deben arrojarse a la vía pública, y que entró a la cultura del plástico sin recibir orientación sobre la forma de manejar ese maravilloso, pero dañino material de muy difícil degradación.
La mayoría de nuestras alcantarillas están hechas con un criterio técnico correcto, pero se tornan ineficientes porque, de manera natural, a corto plazo, no hay forma de deshacerse del plástico con que masivamente son agredidos los desagües.
En lo inmediato, las autoridades harían bien con iniciar un operativo masivo de poda de árboles, coordinado por los ayuntamientos, las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Obras Públicas, un esfuerzo concentrado para limpiar todas las cañadas, que son cursos naturales de drenajes, y la recogida de toda la basura depositadas en calles, patios y solares.
De todas maneras debemos estar bien claros en que algunas medidas efectivas para conjurar el peligro que genera la basura junto con la lluvia es la educación masiva de la población, iniciándose en las escuelas, las campañas permanentes por los medios de comunicación, para inculcarle a la población hábitos de higiene y el respeto al medio ambiente.
Atentamente;
Julio Rosa
Santo Domingo
El pataleo
Señor director:
El mejor consejo que le podemos dar a los dirigentes del PRD, es que abandonen los pataleos y se pongan a prepararse para el año 2012, porque, si no lo hacen así, otra vez, quienes lo hcieron ahora y siempre lo hacen, les van a comer los caramelos.
¿Qué ganan Miguel Vargas y los seguidores de Hipólito Mejía acusándose mutuamente? Eso, darle cancha al presidente Leonel Fernández, que no desaprovecha oportunidad altuna, porque él si sabe para qué es el poder, lo utiliza y no da paso a otros fácilmente. Métanse eso en la cabeza.
Atentamente,
Luisa Castillo
Santo Domingo

