Peña Gómez
Señor director:
En el aniversario número 14 de la muerte de José Francisco Peña Gómez, su partido se encamina hacia las elecciones en la cuales se puede decir que, si pierde, como anuncian las encuestas, es debido a la división que han mantenido.
Han sido ellos los principales aliados del presidente Leonel Fernández, del candidato Danilo Medina y de su gente.
La campaña sucia contra Hipólito Mejía es grande, pero sale también de las filas de su partido. No es otra cosa la serie de denuncias contra Guido Gómez Mazara y contra otros colaboradores cercanos del candidato, pero además, Hipólito Mejía vive dando material a sus enemigos, porque muchas veces dice lo que le perjudica sin que nadie se lo esté preguntando.
El PLD encabeza todas las encuestas entre el segmento femenino, y el exmandatario debe saber eso. Sabiendo eso, se pronuncia diciendo que las domésticas cogen el filete y se lo llevan a sus novios, en una alusión que no quiso hacer de manera literal, pero que el enemigo ha tomado para hacer campaña en su contra. Ese instrumento se lo puso Hipólito Mejía en sus manos.
El PRD ha llamado a organizaciones de domésticas y ha mandado a confeccionar anuncios televisivos y radiales dirigidos a la mujer votante, pero no logra pegada en ese sector que, por el contrario, le tiene miedo a Hipólito Mejía.
Hay que decir, eso sí, que Peña Gómez fue un gran hombre, pero el partido que dejó no ha sido capaz de unificarse y que la disputa entre Hipólito Mejía y Miguel Vargas parece que no terminará o no será llevada como otras, en las cuales los dirigentes se pelean pero, al final, se ponen de acuerdo.
El uso abusivo de los recursos del Estado en campaña de Danilo Medina es un hecho indiscutible, pero eso no quiere decir que Hipólito Mejía lo esté haciendo bien.
No lo está haciendo a la altura de las circunstancias y ojalá el aniversario de la muerte de Peña lo ponga a reflexionar sobre esto y sobre la necesidad de recapacitar. Lo dicho no se recoge, pero puede dejar de decir lo que no le conviene. El rival tiene muchos recursos y está dispuesto a usarlos. Que no le siga dando armas.
Atentamente,
Joaquín Peña
Santo Domingo

