Enfoque Semanal
Señor director:
El desarrollo de un país no se pide por el crecimiento anual de su Producto Interno Bruto, como solía señalarse antiguamente, sino por la cantidad de kilovatios hora anuales de electricidad que consumen sus habitantes.
En el mundo de hoy, en todos los hogares existen una gran cantidad de aparatos que se mueven o funcionan a base de electricidad, y por consiguiente de estos depende la calidad de vida.
Es por eso que todos los expertos están contestes en que el principal problema de la economía dominicana 10 constituyen los constantes y tediosos apagones que provoca el grave déficit operacional que confronta la Corporación Dominicana Empresas Eléctrica Estatales.
Y esto es producto de la cultura de no pagar la energía que consumen de que hacen galas por lo menos la mitad de los que están conectados a las redes de la CDEEE.
Por eso hay que aplaudir, sin reservas, los esfuerzos que viene haciendo el gobierno del presidente Leonel Fernández para resolver este problema, que data desde hace más de 20 años, el último de los cuales fue la decisión adoptada en el último Consejo de Gobierno para recortar los presupuestos de gastos e inversiones, excepto en el Ministerio de Educación, para poder mantener en el último semestre de este año el enorme subsidio que otorga el Estado al ante eléctrico oficial, para evitar que la tarifa eléctrica se dispare.
Al frente de la CDEEE se encuentra el exitoso empresario Celso Marranzini, que ha preferido sacrificar a su familia y a sus intereses particulares para servir al país.
Por lo pronto, se ha puesto al frente de los consejos de administración de las tres empresas distribuidoras. Es una buena idea también poner de paticas en la calle a todos los funcionarios de la propia CDEEE que no paguen la energía consumida, y ojalá la medida pudiera extenderse también a todo el sector público, como ha externado el eficiente Marranzini.
Tal y como ha expresado en mas de una oportunidad el propio Marranzini, si en el país hay ocho millones de usuarios de teléfonos celulares, cuyas compañías cobran por adelantado las tarjetas de llamadas.
Si queremos que el país marche hacia adelante, desterremos la falsa creencia de que la energía eléctrica es un regalo.
Muchas gracias señor director por la publicación de estas líneas.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
Santo Domingo

