Señor director:
La Junta Central Electoral mantiene en radio y televisión una campaña publicitaria dirigida a infundir confianza en la ciudadanía acerca de la pulcritud con que presuntamente se manejan los asuntos de esa institución.
Las entidades cuyo éxito depende, en buena medida, de la confianza colectiva, como los bancos y la Junta Central Electoral, suelen prestar especial atención a los detalles que puedan afectar su imagen y en consecuencia su credibilidad.
El anuncio al que me refiero invita a visitar la página Web de la JCE con el fin de convencer al público de la transparencia que predomina en la administración de las cuentas del tribunal electoral.
Confianza, pulcritud, transparencia es lo que se promueve. Pero resalta un dato: la voz que transmite ese mensaje ni es de hombre ni es de mujer, o quizá es heterogénea. Eso podría restar transparencia y credibilidad.
¿Se trata de un equilibrio en pro de una innovadora política de género?
Eso es como usar el signo arroba con la pretensión de abarcar el masculino y el femenino de un sujeto como niño, por ejemplo, lo cual hacen incluso instituciones educativas, sin que el mensaje quede tan claro como el agua.
Hay que desear éxitos a la JCE en su interés de exhibir nitidez en sus asuntos, pero me luce que fuera más total la transparencia, si hubiera empleado una voz definida, de hombre o de mujer, no intermedia. Pero avanzamos.
Atentamente,
Rafael Peralta Romero
Santo Domingo
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Terry y la Biblia
Señor director:
A los 15 días de nacido, llegó a mi hogar. Le puse por nombre Terry, un hermoso, cariñoso y fiel perro blanco con manchas amarillas en orejas y lomo; un regalo de Dios, compañero, amigo y excelente guardián, el cual me salvó la vida en 10 oportunidades. En meses recién pasados hubo 3 intentos de atracos a mi persona, que Terry frustró.
Me recibía con saludos. Dormía en mi habitación y algunas veces me servía de reloj despertador, para recordarme las caminatas matutinas. No permitía que nadie se me acercara sin mi permiso. Le doy gracias a Dios porque me permitió tener junto a mi al adorable, entrañable y fiel compañero que fue Terry. Partió el 12 de julio de 2009. Fue un instrumento de Dios.
Atentamente,
Ing. Américo Julio Peña
Santo Domingo

