Hugo y Fidel
Señor director:
Durante la guerra civil española (1936-1939), cuarentones medio desocupados por la misma guerra, solían reunirse en bares y cafés para exponer, a gritos, su opinión bélica, totalmente vacía de realismo Los llamaban, con acierto, generales de café.
Sin quererlo, de un tiempo a esta parte, cada vez que leo una declaración del presidente Hugo Chávez inevitablemente viene a mi mente la noción generales de café.
No se sabe cuántas veces ha pretendido Chávez invadir Colombia. Enfático, amenazó hundir a Micheletti. Y así, varias instancias más. Y todo, amagar y no dar. El estruendoso amago estalló cuando amenazó (¿?) frenar la exportación de petróleo a los Estados Unidos. Imitación de Fidel.
Pero, la economía entera de Venezuela depende de su exportación de petróleo a USA. Como Cuba del azúcar.
La bella y refulgente Caracas está a oscuras por restricción economica. Como La Habana. Chávez se tiene que apretar el cinturón y apretárselo a todos los venezolanos.
Hoy la crisis financiera mundial ha reducido la compra de petróleo de USA a Venezuela. Y su economía ha quebrado. Como Cuba.
¿Qué sucedería si Chávez corta de un zapatazo la exportación del oro negro a USA?
¿Y el bolívar? Chávez se ha inventado un doble cambio que tiene revuelto a todo el comercio y a toda la economía del dinámico pueblo venezolano.
El bolívar está en crisis. No aparecen los US$ dollars para paliar la quiebra venezolana.
Chávez destruyó el bolívar bolivariano de la revolución bolivariana de la Constitución bolivariana.
¿Y sus proyecciones bolivarianas sobre Petrocaribe? ¿ Y la compra de la mitad de la refinería dominicana que iba a ser un centro para exportar petróleo refinado al Caribe?
¿Y los cuartos, dónde están? Es decir, los US$ dollars que iban a sustentar Petrocaribe y comprar la refinería. ¿Dónde están?
¿Cuántas veces se han retrasado las decisiones de pago? ¿Cuántas veces se ha caído la visita de Chávez aquí para firmar la compra? ¡General de café!
Y todavía queda por ver, cuando Venezuela regrese a la cordura, la sensatez y a la verdadera democracia bolivariana y nos ajuste cuentas por el pago diferido del crédito de Petrocaribe. ¿Cómo vamos a responder?
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo

