Violencia y apagones
Señor director:
Me dirijo por este medio al presidente Leonel Fernández.
Grandes males afectan al país, en sus casi 50 mil kilómetros cuadrados. Entre esos males se citan: la delincuencia, la violencia en todas sus manifestaciones, el tráfico y consumo de drogas prohibidas, los apagones, el crimen en toda su variedad, la corrupción generalizada y la falta de oportunidades, principalmente para los jóvenes.
Estos problemas tienen causas y consecuencias que solo en páginas enteras de un diario podrían describirse, dada la trascendencia e incidencia en la vida institucional, social y familiar de los dominicanos y las dominicanas. La no solución de éstos ha ido agotando la calma de la gente, sobre todo de los pobres, y de ahí que casi la población total se queja de que el presidente de la República no le habla de estos temas, y cuando lo ha hecho, ha sido en forma superflua y confusa.
Se critica, por ejemplo, que, refiriéndose al narcotráfico Usted, señor presidente, dijo enérgicamente que éste no pasará, aun cuando hacía tiempo que el narcotráfico había pasado, estaba en lo hondo y en lo alto de todo el país. La población quiere oírlo hablar y verlo proponer medidas amplias y contundentes contra los apagones y la delincuencia, que son grandes aliadas.
La delincuencia y el crimen tienen a las clases baja y media en virtual asilo domiciliario, pues no disponen de la seguridad que tiene la clase alta y de poder.
La población quiere verlo enérgico, golpeando el escritorio en actitud de poner freno a la corrupción administrativa, pues usted tiene el liderazgo y la capacidad personal, además de la autoridad institucional para hacerlo.
La población quiere escuchar en su propia voz, su mando estratégico a los organismos responsables de garantizar la seguridad de la ciudadanía, para que cumplan efectivamente su función..
La gente quiere saber por qué las Edes aumentan la factura y los apagones simultáneamente en claro abuso contra los que pagan la luz.
Este país quiere percibir que su presidente es su abogado natural frente a los grandes problemas y abusos, y es conveniente hacerlo ya, presidente, en beneficio del pueblo, pero fundamentalmente a favor de los pobres que son la mayoría de dominicanos.y hasta en beneficio de su imagen como gobernante.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez
Santo Domingo

