Fantino. Sánchez Ramírez. Este municipio, enclavado en la llanura del Cibao, con más de 122 mil habitantes, cuenta con diversas tradiciones culturales que estaban a punto de desaparecer por falta de ayuda a las organizaciones y actores que luchan por mantener vivas sus expresiones autóctonas entre sus habitantes.
Sin embargo, el nacimiento reciente de la Casa de Cultura La Piña, se convierte en una luz que alumbra el camino hacia una nueva era del trabajo cultural en Fantino.
Ubicada en el mismo corazón del centro de la ciudad, en la calle Jaime Vargas número 10, este nuevo hogar de los activistas culturales es financiado por la primera convocatoria de Proyectos Culturales del Ministerio de Cultura y camina de las manos de la Red Dominicana de Culturales Locales, la Fundación Cultural Cofradía, el Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS), el Ministerio de Salud Pública y la alcaldía local.
Jorge Acosta, presidente de la Casa de Cultura, explica que el proyecto es el sueño de muchas personas de Fantino, que estaban un poco dispersas y que hoy están haciendo sinergias, pues, está definida como un espacio inclusivo de la sociedad, en el que habitarán todas las corrientes que quieran desarrollar la ciudad a nivel cultural, educativo, de salud, y democrática.

