Opinión

Catalejo

Catalejo

Cuba está siendo objeto de una de las más agresivas campañas mediáticas de difamación, orquestada por Estados Unidos y la derecha europea, usando de paso a unas señoras llamadas “Damas de Blanco”.

Esas damiselas y sus mentores exigen que personas que guardan prisión por delitos juzgados y sancionados por la legislación cubana, sean puestas en libertad sin importar el agravio que hayan cometido.

Los delitos en que han incurrido van desde los comunes, hasta los penalizados por servir de quinta columna de Estados Unidos en acciones contra la isla, incluyendo la colocación de bombas en hoteles.

La prepotencia y el abuso llegan al extremo, cuando diplomáticos de esos gobiernos hostiles se presentan al teatro de las provocaciones, luego de financiar e instruir a las señoras contrarrevolucionarias.

En acecho como las hienas —y prodigando aliento a las mercenarias— estuvieron el segundo secretario político-económico de la sesión de intereses del imperio en La Habana, Lowell Dale Lawton y el asistente Kathleen Duffy,  

También el ministro de la embajada de Suecia, Ingemar Cederberg; el diplomático alemán, Volker Pellet; el tercer secretario de la embajada de la República Checa, Frantisek Fleisman y el británico Chris Stimpson.

El imperio y el Parlamento Europeo se proponen inútilmente poner de rodillas a Cuba, que desde 1959 resiste agresiones económicas, militares y mediáticas de las sucesivas administraciones de la Casa Blanca. 

Los halcones imperiales y la derecha europea insisten en someter a los países del Tercer Mundo al neo colonialismo y se empeñan —sin lograrlo— por retornar a Cuba al capitalismo salvaje.

Actúan para aplastar las fuerzas que impulsan los cambios en la región, para quienes Cuba representa un digno referente.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación