¿Transparencia?
Señor director:
No estoy de acuerdo con quienes andan diciendo toda suerte de adjetivos contra el ex presidente constitucional Leonel Fernández Reyna, pero deseo que todo quede claro. Si está de moda hablar de transparencia, hay que hacer algo más que hablar.
El caso Félix Bautista, por ejemplo, no puede quedarse en los archivos de lo que nunca se aclaró, hay que esclarecerlo todo. No hay culpables favoritos y creo que no es cierto que el senador de San Juan de la Maguana sea quien dicen los enemigos de Leonel Fernández y los enemigos suyos, pero él debe ser el primer interesado en que todo se aclare.
Del mismo modo, las instituciones tienen que ser transparentes, y abandonar esa costumbre de ocultar informaciones que al público le interesan y que el público sabe que paga para tener acceso a ellas.
Se dice que todas las preguntas son respondidas, pero no lo son. En las Fuerzas Armadas, por ejemplo, hace falta una depuración en la cual sean esos mismos organismos los que pongan de patitas a los militares y policías que el pueblo conoce como corruptos o como involucradas en hechos reprochables. De lo contario, la delincuencia le seguirá ganando terreno a las autoridades.
Otro organismo que debe cuidarse es el estamento judicial. Algunos jueces, por miedo quizás, o por compromisos económicos, son responsables del auge de la violencia que ha roto en esta sociedad la paz y el sosiego.
Eso es lo que genera situaciones como aquella en que un transeúnte mató a un delincuente que había asaltado a una cardióloga en el sector El Milloncito de la ciudad de Santo Domingo..
Como vemos, la transparencia no es cuestión de decir, es cuestión de accionar de acuerdo con ella, de observarla en todo el quehacer, porque afecta las áreas más diversas de la buena convivencia, y tiene alta incidencia en la calidad de vida de las personas como entes individuales y como entes sociales.
Si nos gana la batalla la corrupción, tendremos que resignarnos a la pobreza, al crimen, a la falta de institucionalidad, a todo lo malo que pueda haber en un conglomerado. Hace falta pasar de la palabra a la acción.
Atentamente,
Diomaris Luna
Santo Domingo

