La solución del eterno conflicto por una salida al Pacífico entre Chile y Bolivia será otro de los grandes aportes del papa Francisco a la paz y la reconciliación en la región. “El diálogo es indispensable entre los dos países”, declaró el Pontífice durante su visita a La Paz a propósito de un diferendo con el que no ha podido ni siquiera la ideología de sus gobernantes. Ni cuando en ambos países gobernaba la derecha, pero tampoco ahora que lo hace la izquierda.
Sin embargo, tras las declaraciones de Su Santidad ha surgido un halo de esperanza con la competencia que asumió la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, para dirimir el conflicto.
A Chile, que se ha mostrado reacio a negociar una salida al mar, no le quedará más alternativa que, con la mediación del papa Francisco, sentarse a la mesa del diálogo con Bolivia. El camino, además de allanado, está abonado de auspiciosos antecedentes. Las señales anticipan que es cuestión de tiempo para que Chile y Bolivia se estrechen las manos.

