“Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento el coronel AurelianoBuendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.
Cien años de soledad, una de las obras mas traducidas y conocidas en el mundo, escrita por Gabriel García Márquez, una figura que me gustaría me enseñara cómo escribir una obra maestra como la suya. Si bien sus juegos literarios pueden abrirnos la mente, primero debemos entender qué es una “obra maestra”.
Para mi Cien años de soledad no fue mi obra maestra, ni mi favorita. Lo mejor de él para mi ha sido “El Coronel no tiene quien le escriba”. Corta, graciosa y el final perfecto. Una guía de Cien años de soledad García Márquez la resume en forma muy breve.
Estaba viviendo en México con mi señora -dice- mientras pasaba un bloqueo de escritor, lo peor que me pudo pasar porque si no escribía no generaba plata; había escrito algunos libros, pero no daban para vivir. Entonces una tarde Alvaro Muttis me tiró el libro de Juan Rulfo “Pedro Páramo” y solo me dijo:
“Lea esa vaina carajo para que aprenda”.
No pegué un ojo hasta terminarlo; no me había sentido así desde que leí la “Metamorfosis” de Kafka. Una vez leído inicié la que ustedes llaman mi mejor obra, escribí por horas sin saber donde terminaría.
Sobre todo no me imaginé las mal pasadas que hubo que superar para publicarla: primero envié por error la segunda parte de la obra para poder enviar la primera parte. Mercedes vendió todo lo valioso en la casa para apoyarme y enviar la parte restante así pudimos salir adelante.
Para escribir necesité un amigo que me recomendara un gran libro y una pareja que apoyara mis metas.

