El Nacional
SANTIAGO.-Tranquilidad y recogimiento normó la vida de residentes de aquí en la conmemoración de la Semana Santa, mientras fue masivo el viacrusis católico para recordar el santo entierro de Jesucristo.
El Viernes Santos los templos fueron llenados por fieles católicos en las diversas parroquias de aquí. Los cristianos se concentraron en la avenida de Circunvalación esquina 30 de marzo.
Pese a que muchos se quejan por la situación económica fue apreciable el alto número de ciudadanos que salió a vacacionar, mientras otros se quedaron en sus casas, o asistieron a templos e iglesias.
Las carreteras del litoral norte del estuvieron activas, pero contrario a otros años era visible una reducción en la cantidad de vehículos en la autopista Duarte y en otras vías secundarias de la zona.
Socorristas y voluntarios de la Defensa Civil exhortaban a los conductores actuar con prudencia.
Desde el Viernes Santos los templos fueron llenados por fieles católicos en las diversas parroquias de aquí, que asistieron al santo entierro y el masivo víacrucis organizado por la arquidiócesis de aquí.
El arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio presidió los actos religiosos y pidió a los padres y madres de familias orar más en familia y reiteró su preocupación por la violencia, y la actitud pasiva de los cristianos y el tráfico de drogas. No podemos estar pasivos, tenemos que enfrentar los males que afectan a nuestra sociedad y este deseo de querer justificar el aborto, dijo el prelado.
La mayoría de sacerdotes en las iglesias La Altagracia, Santa Lucía, Santa Ana, Nuestra señora de Las Mercedes, entre otras, pidieron a los creyentes dar testimonios de verdaderos seguidores del divino maestro.
Pidieron también oponerse al aborto porque a su juicio hay grupos que pretenden su legalización en el proyecto de reforma constitucional. Mientras los creyentes celebraron en la noche del Viernes Santo la resurrección Jesucristo personas que vacacionaron en playas, campos y centros de descanso comenzaron a regresar desde ayer.
Durante los días de asueto de la Semana Santa en el centro de la ciudad estuvo tranquila y el silencio normó la vida en urbanizaciones y barrios. Los niños improvisaron canchas y estadios de pelotas en calles y solares baldíos. Los amantes del dominó también se juntaron para sus jugadas.
En los clubes sociales, decenas de familias fueron a recrearse. En el Gurabito Country Club, Centro Español, y Club Amaprosan, fueron lugares de atención y distracción, de quienes entre un descanso y chapuzón tomaron las piscinas para su descanso.
En un recorrido este sábado por Gurabo, Cerros de Gurabo, Jardines Metropolitano, La Gallera, Mejoramiento Social, El Egido, Los Platanitos, Ensanche Bolívar y Gurabito, se pudo apreciar que las calles estaban desiertas.

