¿Qué Pasa?

Cine y sociedad

Cine y sociedad

Anthony Perez Diaz
Anthony2x2@hotmail.com

 

“Thor: El Mundo Oscuro

Un villano ultra poderoso y malvado (?) regresa no solo para vengarse, sino por supuesto, para intentar una vez más hacer añicos el universo. ¿Cuántas veces ha sido llevada al cine una historieta como esta? Probablemente cientos de miles.

Al parecer, esto no le perturba el sueño a mucha gente. Pero sí a quien suscribe. Por eso debo admitir a mi pesar que la desprestigiada rutina, la repetición, lo trillado y convencional no tienen a veces razón de ser, y esta es una de ellas.

Con un guión cuya obviedad y predictibilidad es apabullante y unos efectos visuales que seducen a adolescentes imberbes, pero no a quienes hayan pasado de allí, “Thor: El Mundo Oscuro” consiguió recaudar en su primera semana de estreno en Estados Unidos sobre los 85 millones de dólares, garantizando con ello su éxito indiscutible.

El film no es una mediocridad de la que deba uno alejarse como el diablo a la Cruz, gracias al retorcido personaje de un Tom Hiddleston que prácticamente se adueña de la pantalla y a una que otra secuencia de acción; pero su acentuado sentido de la fantasía y su rebuscamiento mitológico se revelan como un lastre por el que ya hemos transitado en más de una ocasión, y con mucho mayor fruición.

“Thor: El Mundo Oscuro” tampoco tiene una villano a quien odiar, puesto que el Malekith a quien pone rostro Christopher Eccleston a nadie atrae ni convence. El suyo es un personaje que carece de definición y empatía, y esto es grave en cualquier película.

Sin embargo, los seguidores de los superhéroes de la casa Marvel, los cuales dicho sea de paso, se encuentran cada vez más distantes de los parámetros que les dieron origen; se sentirán de plácemes con la grandilocuencia y aparataje de unas batallas y unos efectos especiales sin los cuales, aunque no resultan en ningún momento impresionantes, no habría película.

Los personajes, por otro lado, casi en su totalidad a nadie interesan. Abundan los buenos actores cobrando por no hacer nada (Natalie Portman, Anthony Hopkins, Stellan Skarsgard y Idris Alba), o por asumir poses ridículas y hasta risibles.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación