¿Qué Pasa?

Cine y sociedad

Cine y sociedad

Hubo una época en la que las llamadas películas de contenido, que por l regular eran producciones cuya duración sobrepasaban sin trauma alguno las dos horas, eran asociadas irremisiblemente con el llamado cine de autor.

Eso ya no sucede, y por supuesto, al igual que la corriente misma una vez denominada ‘cine de autor’, son hoy parte de la historia. Cualquier director novel en estos tiempos circunscribe sin inmutarse su producción cinematográfica dentro de esos rangos.

Y en el caso de los directores de cine veteranos el asunto se torna aún más sintomático, puesto que a muchos de ellos les resulta casi imposible hacer un film por debajo de las dos horas de duración. Ese es el caso de un director tan comercial y ‘palomitero’ como Michael Bay. Pero también hay que incluir aquí a gente de mucho mayor prestigio y estatura intelectual como David Fincher y Quentin Tarantino.

Mientras estos directores y muchos otros dan rienda suelta a sus ampulosos estilos, sus egos personales o sus necesidades narrativas, hay quienes sufren los efectos de estas extra largas películas directamente en sus bolsillos: los dueños de pequeñas salas de cine.

En la Republica Dominicana las pequeñas salas de cine o los cines individuales han desaparecido de la geografía nacional, pero en Estados Unidos estos son mucho más que los llamados ‘multiplex’ o salas de estrenos.

Es por ello que, aunque muchos de estos extra largos films (“Lincoln”, 149 minutos; “Les Misérables”, 158 minutos; “Zero Dark Thirty”, 157 minutos; “The Dark Knight Rises, 164 minutos y “Skyfalll”, 143 minutos),han tenido éxito en la taquilla, ello no ha impedido que algunos dueños de pequeñas salas eleven su voz protesta en relación a la duración de estas películas.

Es decir, la bonanza generada por estos films no ha llegado hasta ellos, debido a que al acercarse mucho de estas producciones a las tres horas de duración, solo es posible pautarlas para una proyección por noche, eliminado así los ingresos de un segundo pase.

De acuerdo con Ted Mundorff, vicepresidente ejecutivo de Landmark Theaters, una cadena de 229 salas, cuando una película pasa de las dos horas de duración, ellos pierden una proyección por día, lo que representa unos $3,600 dólares por noche y por salas.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación