Robin Hood:
Nuevo héroe de acción
En el cine y en la vida cotidiana, hoy en día nada es más importante que el dinero. ¿O acaso fue siempre así? Contaban nuestros padres y abuelos que en sus tiempos todo era diferente, y a juzgar por el cine que se hacia hace unas décadas atrás, la tendencia era otra en aquellos tiempos, también. Es cierto que la vida se vive hacia delante pero, ¿significa eso que las cosas tienen que ser cada vez peores? Alguien debería hacerle tal interrogante a Mr. Ridley Scott, el director de la nueva versión de Robin Hood. Con un presupuesto de lujo en sus manos, y un elenco de reconocidos y talentosos actores, Scott no fue capaz de crear un film que vaya más allá del espectáculo vano, rutinario e inofensivo. Claro, la culpa no es toda suya, puesto que parte del problema es el riguroso constreñimiento al que tienen que someterse estos llamados Blockbuster para poder alcanzar la anhelada restricción PG-13.
De la mano del guionista Brian Helgeland (L.A. Confidential), este Robin Hood del realizador Scott se va a la prehistoria, a los supuestos orígenes del legendario personaje cuando este era uno de los más efectivos arqueros, al servicio del rey Ricardo Corazón de León, en los tiempos de Las Cruzadas. Al morir el rey, Robin (Russell Crowe) no sólo debe hacer frente a falsas acusaciones, sino que se ve compelido, además, a luchar contra su opresivo sucesor, el príncipe John, cuyo único objetivo es sangrar al pueblo con impuestos. Ahí no terminan los tejemanejes del guión, pero hasta qui llegaremos por limitaciones de espacio. Al ser concebido como punto de partida de la que se suponía una jugosa franquicia, Robin Hood evidencia una excesiva preocupación por la boletería, y no por construir un film con consistencia y vitalidad. La película no sólo carece del aliento épico de otras producciones, del mismo estilo, sino que falla en establecer una conexión emocional entre el espectador y los personajes.
Aquí hay demasiados personajes y abundantes subtramas. Sin embargo, casi ninguno vale la pena. Es inevitable no evocar a Gladiator, en mucho más de una ocasión, y la caracterización de Crowe esta mucho más cerca de la de un héroe de acción contemporáneo, que la del legendario Robin de Los Bosques.

