La primera película Cars no fue precisamente un apabullante y celebrado éxito artístico y económico, como ha sido la norma en los Studios Pixar. De hecho, la producción animada de 2006 no solo recibió críticas mixtas, sino que además, se encuentra entre las que menos ingresos por boletería han obtenido sin que ello signifique que fue un fracaso entre las 11 producciones Pixar.
Sin embargo, donde Cars se ha distinguido como muy pocas, es en el campo de la venta de juguetes, basados en los caracteres del film, y de otros cientos diferentes productos que siguen circulando en el mercado aún mucho después de haber salido la película de las salas de exhibición.
Esa es la razón, y no ninguna otra por la cual la Walt Disney Corporation, dueña de Pixar Aimation Studios, se embarcó en la realización de Cars 2, agregando de paso en el intento cientos de nuevos caracteres, o más bien juguetes o merchandise como aviones, trenes, botes, y naturalmente, infinidades de nuevos automóviles.
De acuerdo con la propia Disney, desde su lanzamiento en el 2006, Cars ha generado ingresos a nivel mundial por la venta de parafernalia o productos relacionados a la película, de cerca de 10 mil millones de dólares.
Ese hecho ha permitido incluir Cars entre un selecto grupo de films que son la referencia obligada cuando se habla del merchandise sale en el cine, como son Star Wars, Spider Man, Harry Potter, y por supuesto, Toy Story, también de la Pixar.
Y lo increíble de todo esto es que la carrera de Cars dentro del cine franquicia y el merchandise parece no haber hecho más que comenzar. La Disney dio a conocer la semana pasada, durante el show anual de licencias para juguetes en Las Vegas, el desarrollo de un gigantesco programa de productos de consumo, en consonancia con el estreno de Cars 2, que se extiende hasta los próximos dos años.
El tercer capítulo de Toy Story 3, por ejemplo, generó en ventas el año pasado 2.8 billones de dólares, por concepto de productos relacionados. Las expectativas de la Disney es que Cars 2 sobrepase esa cifra. Así de sencillo. Y es que con este film Disney va por los juguetes, y no tanto por la película.

