José Rafael Sosa
Mi reencuentro con la bicicleta se ha dado, gracias a dos seres amantes del ciclismo (Juan Luis Rodriguez y Lucila Vargas, de Aro y Pedal). Vuelvo a ser ciclista de ciudad. Pero se impone mucho más que la voluntad individual de personas amantes del ciclismo urbano.
Se hace necesario que Poder Ejecutivo (por medio de Aduanas y DGII) dispongan medidas para que las bicicletas lleguen al país sin impuestos o con muy poca carga imposirtiva.
Montar bicicleta es elevar el alma, Es hacerse consciente del valor que tiene cada esfuerzo en la vida, tal cual es con cada pedaleo, expresión de voluntad y esfuerzo propio, si se quiere avanzar.
Montar bicicleta es probablemente una de las mejores metáforas de lo que representa el compromiso de vivir: no pedaleas cada tramo, no avanzarás nunca a partir del esfuerzo personal a que te convoca el desafío de la vida.
Montar bicicletas es mágico. Montar bicicletas es volar ras de tierra. Volar en armonía cuanto se siente la vida desfilar plácida, ordenada y panorámica ante ti.
Montar bicicleta es una apuesta a la vida, mucho más allá del fortalecimiento de la salud individual de quien asume la práctica de pedalear en la ciudad.
Montar bici es mágico.
20 normas
Son estas las 20 fundamentales, creadas por nosotros o adaptadas de muchas publicaciones sobre el tema, que coinciden en el mismo principio: hacer ciclismo urbano, cotidiano, diario, demanda sentido común, capacidad para prevenir siniestros y sortear peligros inherentes al estar en la vía publica, en la que confluyen tantos comportamientos, temperamentos y actitudes distintas, tantos como vehículos hay.
Los que hacemos ciclismo urbano, tenemos el más simple y maravilloso de todos: uno que nos beneficia la salud, que respeta el ambiente, que reduce la huella ecológica y que nos expone como ejemplo de una existencia activa, alejada del sedentarismo y la abulia existencial.
1. Usted es un peatón que monta bicicleta. En los semáforos no intente competir con los vehículos de motor Va a perder. No ganarías nunca. Baja de la bici y cruza a pies.
2. Centrar cuerpo y alma en la conducción ciclística.
3. Circula por la derecha, en línea recta evitando zigzagueos o curvas que los peatones o conductores no esperarían
4. Las señales de tránsito también son para ciclistas. Respételas por usted, por la ciudad, por la autoridad del transporte. No importa que los demás no las cumplan. Es su deber para con la vida.
5. Mantenimiento. Palabra clave para ciclistas: funcionamiento de frenos y los cambios de velocidad, revisión de la cadena
6. Considerarse siempre la parte más frágil de la cadena del tránsito en las ciudades. Si el motorista es la carrocería del motor, usted está mucho más allá en el riesgo.
7. Estar consciente de que usted no controla ni el temperamento ni la temeridad de quienes conduces vehículos de motor.
8. Llegue más allá de la “conducción a la defensiva”. Haga ciclismo como una práctica segura. Si no tiene claro el concepto de la seguridad ciclística, deje eso. Tome el metro, el carrito de concho o el taxi.
9. Nunca rebases un vehículo público por la izquierda. Esa puerta se abre sorpresivamente a cada instante.
10. No uses auriculares. De ningún tipo. Ni para teléfono, ni para música. Manejar Bicicleta y no poder escuchar los sonidos y ruidos del ambiente urbano es atenta contra tu seguridad.
11. Tomar calles alternas. Evite las vías de alto tránsito.
12. Luces delante y detrás. Espejo retrovisor. Casco de seguridad. De no tenerlo, no haga ciclismo urbano. Si le puede poner espejos retrovisores para casco, mejor todavía.
13. Tener accesorios adecuados: lumínicos para ser visto de lejos. Colores claros y resaltantes. Pinzas plásticas o metálicas para ajustar el ruedo derecho del pantalón para evitar ensuciarlo de grasa o que se enrede en el piñón delantero. Timbre manual o bocina electrónica pueden ser la diferencia entre un siniestro del tránsito y pedalear en la ciudad con seguridad. Cadena o candado para asegurar la bici cuando llegue a destino. Canasto y parrilla para llevar los accesorios e instrumentos de trabajo, higiene (toalla y jabón incluidos) y vestuario de reposición para evitar sudoraciones socialmente incómodas.
14. La conducción nocturna no es aconsejable. Y nunca hacerlo sin iluminación reflexiva y eléctrica.

