Al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, le han caído los palitos tras detectarse el camuflaje con que trató de encubrir el rescate de la banca. Todos sus argumentos para presentar la intervención como un triunfo, bajo el alegato de que no implicaba condiciones fiscales, han sido puestos al desnudo por la prensa. Con todo y que la intervención fuera una necesidad. Rajoy había declarado que los 100 mil millones de euros son una línea de crédito que no incluyen condiciones más allá del sistema financiero. Sin embargo, no ha tardado en detectarse que la afirmación fue una simple maniobra para evitar la sombra del rescate. El Gobierno tendrá que cumplir varios requisitos para contar con los desembolsos. Después de anunciar la intervención, como si se tratara de una proeza, el mandatario viajó a Polonia para presenciar el debut de la selección española en la Eurocopa.
Quizás lo más significativo haya sido el gran aliento de una prensa que juega su papel de investigar la verdad, sin reparar en obstáculos ni intereses, para informar a la sociedad. Esa es la ventaja cuando se cuenta con una prensa libre e independiente.
