Los bonos del Tesoro de los Estados Unidos han tenido su peor subasta después que la agencia Standard and Poors despojó a esa economía de la máxima nota crediticia AAA. Se dice que inversores extranjeros huyeron como diablo a la cruz a esos papeles que antes se compraban como oro molido. Una subasta horrible, dijo William ODonnel, director de estrategia de una firma bursátil de Stamford, Connecticut. Se señala que preocupaciones sobre estabilidad de los bancos franceses y la desaceleración de la economía estadounidense han obrado para el desplome de los mercados y, obviamente, de los bonos del Tesoro. A pesar de ese cuadro desalentador, a comienzo de semana, El Departamento del Tesoro puso a circular 56 mil millones de dólares en papeles financieros. El crédito es el oxigeno de la economía de Estados Unidos.
