Irak sufre la tragedia de la guerra como el primer día en que se produjo la injustificada invasión imperial a su territorio hace ya más de dos lustros. Ayer, 59 personas murieron y 159 sufrieron heridas en otra jornada de sangre, causada por explosiones de coches bombas, ataques, tiroteos y emboscadas. El atentado más grave se produjo en la ciudad de Kut, a cien kilómetros al sureste de Bagdad, donde el estallido de un artefacto mató a 33 personas y causó heridas a otras 52. El presidente Barack Obama ha quedado entrampado en la guerra de Irak, pues el Partido Republicano le niega posibilidad de reducir presupuesto destinado a esa guerra sin fin, mientras exige recortes fiscales por vía de disminuir programas sociales. He ahí una tragedia sin par.
