Crisis boricua
El ciclón de la crisis económica global ha golpeado con particular crudeza a Puerto Rico, cuyo gobernador admite que ha cancelado casi ocho mil empleados públicos en una agenda de despidos que llegaría a 30 mil. Un estudio sobre la situación económica en la isla revela que algunas familias hasta podrían irse a la cama con hambre y otras sacrifican la compra de medicamentos esenciales. El déficit fiscal asciende a unos tres mil 200 millones de dólares, lo que obliga al Gobierno local a aplicar una segunda ola de despidos. Se estima que el 36 por ciento de las familias boricuas tiene al menos uno de sus miembros en condición de empleado público, por lo que esas cancelaciones tienen severo impacto sobre la calidad de vida de la población. Son muchas las industrias, empresas y cadenas de tiendas que han cerrado en Borinquen a causa de una crisis que también afecta a una comunidad de miles de dominicanos que residen en esa isla, muchos miles más que dependen de las remesas que genera esa migración y de otros muchos que anhelan viajar a la isla del encanto, aún a riesgo de propias vidas.
