Un asalto con Uzi, fusiles y pistolas envía un tenebroso aviso sobre la dimensión alcanzada por la criminalidad. Como si se tratara de una operación comando seis hombres con chalecos anibala y la cara cubierta llegaron a la sucursal de la Asociación Mocana de Ahorros y Préstamos en Juan López y apenas dejaron el rastro. No sólo cargaron con una suma millonaria, sino que despojaron de dinero en efectivo, celulares y otros objetos a clientes de la entidad bancaria. Si bien es cierto que el asalto es otro eslabón de la inseguridad que se ha instalado en la población, las armas que se utilizaron es lo que crea más perturbación. ¿Dónde se encontraron las metralletas, fusiles y pistolas con que se cometieron el asalto en la sucursal bancaria de Juan López? Es bien sabido que la criminalidad está tan bien armada como las fuerzas del orden, pero no son frecuentes los atracos con Uzi, fusiles y pistolas automáticas. La Policía y las propias autoridades tienen que ver el asalto con toda la preocupación que el caso entraña. El sistema social no se puede excluir de la investigación, porque es posible que la impunidad sea una de las causas de la inseguridad.
