Página Dos

CÓJANLO

CÓJANLO

Víctima del salvajismo

La muerte del chofer Marino Hernández, quien el sábado fue herido de un machetazo por otro conductor en una disputa por un pasajero, se le carga al salvajismo que caracteriza el transporte público. Por negligencia, temor o politiquería, es insólito que  gremios y conductores sean los que controlen e impongan las reglas en una actividad tan dinámica y arriesgada como el transporte de pasajeros. Las voladoras y la mayoría de los carros públicos se desplazan como auténticos dueños de las calles. Hay que dejarles el limpio y echarse a un lado para evitar consecuencias peores. Hernández sufrió el machetazo en la cabeza en una trifulca con otro transportista en que también resultó herido un pasajero.  Hernández salió como de costumbre a ganarse la vida, pero encontró la muerte cuando un salvaje se interpuso en su camino. El incidente es apenas otro de los fatales sucesos que se originan con frecuencia en el convulso tránsito urbano. Ojalá que las autoridades no esperen otras víctimas para intervenir en un sistema que no puede ser más arriesgado, caótico y peligroso. La muerte de Hernández es otro de los tantos llamados en ese sentido.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación