No se debe perder pie ni pisada a la iniciativa legislativa que procura otorgar en concesión al sector privado todos los puertos de cargas y descarga que opera el Estado, porque la experiencia ha sido este tipo de piñata solo se emprende para beneficiar a sectores económicos en detrimento de la transparencia y la libre empresa. El vicepresidente de la Junta Agroempresarial (JAD), Osmar Benítez, ha pedido que ese proyecto sea debatido por todos los sectores de la sociedad para que no ocurra igual que con la concesión del puerto de Manzanillo, que según él excluyó a productores para beneficiar a determinado enclave empresarial. Al menor descuido, los 12 puertos que opera el Estado van a parar a manos de los más influyentes y en obvio desmedro del interés nacional. Ojo pelao.
