Mercenarios en Honduras
La presencia de supuestos mercenarios colombianos en Honduras sería la más clara determinación de que los golpistas no están en ceder el poder. Nada se puede dudar de gente que no sólo interrumpió el ordenamiento democrático, sino que ha recurrido a los más viles procedimientos para mantenerse en el poder. Las conversaciones con la Organización de Estados Americanos (OEA) no son más que un ardid del presidente de facto Roberto Micheletti para ganar tiempo. En definitiva no está dispuesto en dejar el poder y el hecho de que hable de mercenarios colombianos en Honduras confirma que está dispuesto a todo, menos a que se reinstale al presidente constitucional Manuel Zelaya. Los mercenarios no han sido denunciados por los seguidores de Zelaya, reprimidos con violencia por el Gobierno, sino por organismos internacionales. De no actuarse contra Micheletti de la misma forma que él lo hizo para desalojar del poder a Zelaya, la democracia está supuesta a perder la batalla en Honduras. De hecho, los signos en tal sentido son desalentadores. El Gobierno de facto, con arrogancia hiriente, se burla de todo el mundo.
