Ahora parece que lo falso no es que más de siete mil abogados posean cédulas de identidad y electoral alteradas, sino la denuncia del presidente del gremio. Una aclaración del juez de la Junta Central Electoral (JCE), Eddy Olivares, ha despejado la tormenta que ha provocado la afirmación de Diego José García. El presidente del Colegio Dominicano de Abogados había denunciado que de 41 mil miembros que tiene el gremio, más de siete mil poseían cédulas falsas. El procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, no se tomó tiempo para ordenar una investigación. Pero Olivares ha aclarado que la falsificación de que con tanta alarma habló García no es más que simples errores nombres, fechas y apellidos en el documento. Por más caótico que pueda ser el sistema, cuesta aceptar que un porcentaje tan elevado de la matrícula de los abogados posea documentos falsificados. Si no es como ha planteado el juez Olivares, el presidente del gremio de abogados tiene la oportunidad de probar que las alteraciones no son simples errores materiales sino falsificaciones del documento de identidad.
