Las incógnitas brotan a borbotones, cada vez más enmarañadas, en el proceso contra los imputados en la trama de narcotráfico y lavado de activos que se atribuye al boricua José David Figueroa Agosto. Además de débiles, llama la atención que la Fiscalía del Distrito Nacional citara la venta de un vehículo como parte de las pruebas contra uno de los implicados en la red que dirigiría Figueroa Agosto. Es el caso de Juan José Fernández Ibarra, quien, para colmo de males, se queja de que la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) prefabricó un expediente en su contra. Fernández Ibarra, quien alega que lleva más de 20 años dedicado al negocio de vehículos, se sorprendió al figurar en el expediente por la venta de un carro cuya propiedad se ha endosado a Figueroa Agosto. Si no se trata de palos a ciegas parece que al comerciante se le ha tomado como víctima propicia, sobre todo porque alega que la información que él mismo suministró a la DNCD ha sido utilizada para inculparlo. Al menos en lo que se ha visto hasta ahora, en el expediente abundan las analogías pero escasean las pruebas concretas para sustentarlo.
