A don Héctor Valdez Albizu hay que anotarle dos resonantes triunfos políticos y personales, el primero fue la observación a la Ley sobre Regulación Salarial dispuesta por el anterior presidente Leonel Fernández y la segunda ha sido su confirmación como gobernador del Banco Central, por decreto del presidente Danilo Medina. La ley observada provocó serios inconvenientes en el Bancentral, porque sus funcionarios y técnicos consideraron que violaba su autonomía y cuya aplicación produciría una desbandada en esa institución que aglutina recursos humanos de óptima calidad. La reconfirmación en el cargo de gobernador se interpreta como un reconocimiento a la labor realizada por Valdez Albizu a favor de la estabilidad macroeconómica y del control de la inflación durante sus muchos años al frente de la Autoridad Monetaria. Ha hecho bien el presidente Medina en no inventar y confirmar al gobernador en tan delicadas funciones por un tiempo prudente, por lo menos hasta que baje la marea de la crisis económica internacional.
