El torpedo del dirigente peledeísta Luís Ynchausti sobre el supuesto enriquecimiento de los miembros de la Comisión Política de esa organización se ha quedado en el aire. Al excluir a los dirigentes José Joaquín Bidó Medina, José Tomás Pérez y Lidio Cadet como los únicos dirigentes que no se han hecho multimillonarios, Ynchausti, el mismo que el Gobierno decidió no procesar por la supuesta malversación de más de 1,400 millones de pesos a través del Programa Eventual Mínimo de Empleo (Peme), habló para que lo entendieran. Aunque es un dirigente histórico, que ha merecido la confianza del Gobierno para programas millonarios, su punzante denuncia ha sido prácticamente ignorada por el peledeísmo. La organización no ha perdido tiempo en refutar las denuncias de la oposición sobre el supuesto enriquecimiento de los funcionarios de su partido, pero al menos hasta ahora ha optado por callar en torno al torpedo de Ynchausti. Se ha especulado que para desviar la atención sobre denuncias como la de Ynchausti, los conflictos internos del peledeísmo y el debate sobre la situación económica se ha optado por globos de ensayo.
