El ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, ha tenido que hacer un paréntesis para aclarar algunos puntos de vista, por demás espinosos, del economista Bernardo Vega sobre el endeudamiento público y otras decisiones. Aunque consideró inconcebible el análisis del ex gobernador del Banco Central, se abstuvo de llamarle ignorante. Sería demasiado. Pero lamentó que esté tan desactualizado sobre las leyes vigentes. Bengoa, a quien en muchas ocasiones le ha tocado el papel de patito feo, aclaró que el numeral 18 del artículo 3 de la ley 494-6 establece que el Ministerio de Hacienda es el encargado de regular y conducir los procesos de autorización, negociación y contratación de préstamos o emisión y colocación de títulos y valores, así como dirigir y supervisar el servicio de la deuda pública. Pero quizás lo que más doliera a Bengoa fueran los cuestionamientos que enarboló Vega para oponerse a préstamos por 589 millones de dólares que sustentan el Presupuesto para el año entrante, destinados a obras que, dijo, se ejecutan sin licitación ni supervisión de organismos internacionales. Bengoa no esperaba de Vega un cuestionamiento tan punzante.
