Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

Eso de que gracias a la “colaboración” de contratistas el Gobierno se ahorró entre 400 y 500 millones de pesos en la reparación de los daños en puentes y otras obras causados por la tormenta Isaac genera interrogantes.

 No se sabía que los contratistas eran tan benevolentes ni solidarios como para incurrir en los cuantiosos gastos en carburante y personal en la movilización de equipos pesados.

 Más que de colaboración se piensa en impunidad, sea por la concesión irregular de obras millonarias o por vicios de construcción. El ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, quien sin duda se ha movilizado para reparar los daños causados por el fenómeno, debe aclarar bien  el “aporte” de los contratistas. En caso de no que ninguno esté envuelto en alguna práctica irregular, la colaboración  puede interpretarse como una inversión en futuras obras o licitaciones. Castillo no ha hablado de una economía de cientos de miles de pesos, sino de cientos de millones de pesos en obras que para algunos expertos tenían vicios de construcción. Amén de que también se ha hablado de asignaciones graciosas, que deben ser revisadas por las autoridades.

El Nacional

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