Detalles tenebrosos
Detalles tenebrosos han comenzado a aflorar en el proceso contra los acusados de la muerte de siete colombianos el 4 de agosto de 2008 en Paya, Baní. Tras deponer como testigo, el coronel Adolfo Sánchez Pérez reveló que el supuesto adquiriente de las armas con que se ejecutaron a los extranjeros murió asesinado en Bonao, que hay personas desaparecidas y que investigadores pidieron dinero a los imputados para excluirlos del expediente. El muerto, según Sánchez Pérez, fue David Medina Nova, en tanto que la desaparecida es la novia, a quien no identificó por su nombre, del ex teniente de navío Carlos Edelmiro Rossó Peña, solicitado en extradición por Estados Unidos. También dijo que está desaparecido un colombiano relacionado con el suceso identificado sólo como Catalino. Sin embargo, los imputados José Luis Montás y el ex teniente de navío Mayobanex Rodríguez Montero declararon que Sánchez Pérez, quien estuvo a cargo de las investigaciones de la matanza de Paya, les solicitó sumas millonarias para sacarlos del proceso. Con los detalles que han aflorado, parece, por lo visto, que el caso Paya se convertirá en una caja de Pandora.
