De no ser cierto que las relaciones de República Dominicana y Venezuela se han enfriado, se trata de un rumor bien fundamentado al menos en algunos aspectos las versiones que circulan en ese sentido. Se habla de que el Gobierno de Hugo Chávez se disgustó con el voto contra su país de la representante dominicana ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, Rhadys Iris Abreu Blondet. La Cancillería venezolana habría sacado a relucir que no sólo apoyó a Abreu Blondet para el cargo, sino que tampoco es el tratamiento que merece de una nación a la que beneficia a través del acuerdo Petrocaribe. El confuso incidente en torno a la frustrada visita a Venezuela del presidente Leonel Fernández ha sido relacionado con el malestar que permearía las relaciones diplomáticas y comerciales entre los dos países. Se dice incluso que Venezuela retiró, después de embarcarlo, un cargamento de material asfáltico que sería utilizado en diferentes barrios. Las versiones dan cuenta de que gracias al embajador Alfredo Murga el supuesto malestar no ha cobrado dimensiones más explosivas. Pero hasta que se confirme el malestar es un rumor.
