Régimen contributivo
Las autoridades no tienen, por lo visto, la menor responsabilidad con las deficiencias del régimen contributivo para alcanzar sus metas. Si el modelo no ha despegado ha sido, según la administradora del Seguro Nacional de Salud (Senasa), por la elusión y la evasión de muchas empresas. La cantaleta recreada por Altagracia Guzmán Marcelino parece más bien una excusa, pues cuesta aceptar que las autoridades no cuenten con ningún mecanismo para enfrentar los obstáculos que lastran el régimen contributivo. Y en caso de que en verdad no lo tengan, no tienen más que crearlo y someterlo para la más inmediata aprobación del Congreso, de ser necesario. Eso de señalar siempre a un culpable, como se ha visto hasta ahora, crea sus dudas sobre la administración de un sistema plagado de burócratas, por demás muy bien remunerados. Lo que se ha dado a entender es que cuando no es por los empresarios, la culpa de los problemas en el sistema de seguridad social es de los médicos o de las clínicas, pero nunca de las autoridades, que son quienes llevan siempre la voz cantante. A lo mejor es verdad, aunque no sea lo que parece.
