En los primeros seis meses de este año el turismo sufrió una significativa caída. Apenas alcanzó 0.29% con relación al 7.66 que había registrado en 2012. Antes que de comenzar a buscar pretextos, las autoridades tienen que reflexionar con detenimiento y sinceridad sobre la estrepitosa caída en el flujo de visitantes.
De enero a mayo el crecimiento bajó a -0.30%, aunque pudiera servir de consuelo que a partir de junio se incrementó en un 3.48%.
La crisis internacional es un factor que sin duda ha incidido en el impacto negativo de la industria turística. Pero también cabe agregar que algunas potencias han colocado a República Dominicana entre los países con problemas de seguridad. Antes que someter a análisis cualquier imputación, la primera imputación por aquí es el rechazo rotundo.
Si la afluencia de visitantes extranjeros se ha reducido, como reconoce el Banco Central en un informe, no hay más que buscar y corregir las causas. Sobre todo con el peso en la economía que tiene el turismo como fuente generadora de divisas. El repunte en las economías de Estados Unidos y de la eurozona son buenas señales en torno a las perspectivas de la industria. Si es el problema.
