Ahora que el Ministerio Público dice preparar los expedientes sobre la muerte de un alemán y la sustracción de dos cajas fuertes con más de 60 millones de pesos durante un allanamiento en Sosúa, Puerto Plata, la gran interrogante es si están todos los que son, o son todos los que están. En otras palabras, si las autoridades habrán atado todos los cabos sobre el suceso ocurrido en octubre de 2012 en el complejo residencial La Mulata III.
La fiscal de Puerto Plata, Alba Núñez, adelantó que los sometimientos por la muerte del alemán y la desaparición de las cajas fuertes, joyas y otros bienes se harán por separado. Pero, por la envergadura del suceso, cunde la duda de si en la investigación se ha llegado hasta las últimas consecuencias. Se descarta que los coroneles detenidos sean los únicos implicados en el vergonzoso escándalo, que ha motivado la intervención de la embajada de Alemania. Con afirmar que se cuenta con pruebas sobre las violaciones en que se incurrieron durante el allanamiento y de la sustracción del dinero no se despejan todas las interrogantes en torno al caso. La fiscal Núñez también se juega su imagen con la investigación.
