Poco ha faltado para que a alguien del Gobierno se le ocurra proclamar que se declaren dos o tres días de fiestas para conmemorar los logros alcanzados por el presidente Danilo Medina en su primer año. Las declaraciones y las cuentas que muchos han rendido son como para situar a República Dominicana en los umbrales del paraíso.
En algunos casos los informes pueden ser verificables, como el caso de los préstamos otorgados por la Banca Solidaria, de los cuales el 75% ha sido en beneficio de mujeres que impulsan algún pequeño negocio.
Pero en otros, las acciones y logros expuestos por algunos funcionarios dejan mucho que desear, pues no es lo que se ha visto ni lo que se percibe. Sí se puede hablar de entidades donde los grandes beneficiarios no han sido los consumidores, sino los funcionarios que se han reajustado los sueldos de manera escandalosa y se han asignado viáticos, en contraste con la austeridad proclamada por Medina.
Pero como el papel aguanta todo y nadie se ocupa de confirmar las informaciones, muchos funcionarios se permiten pintar unos panoramas deslumbrantes con unos informes cargados de barroquismo. Es lo que se ha visto en muchas declaraciones con motivo del primer aniversario del Gobierno de Medina.
