En la órbita del narco
Por más que moleste por estos predios, son cada vez más concretos los signos que colocan a República Dominicana en la esfera internacional del narcotráfico. Los golpes contundentes ni las medidas que se han anunciado han derribado la estructura que mantiene a este país como uno de los principales puentes de la región para el reenvío de cocaína y heroína a Estados Unidos y Europa.
No hay ningún gran operativo a nivel internacional en que de alguna manera no se cite el nombre de República Dominicana.
El caso más reciente ha sido la desarticulación en Colombia de dos redes de narcotraficantes, que entre sus puntos de comercialización tenían a este país. Con el respaldo de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) ha capturado cuantiosos cargamentos de estupefacientes en diferentes operativos, pero es obvio que el narcotráfico cuenta todavía con una poderosa estructura en el territorio. Es lo que sugiere que su nombre aparezca en grandes redes internacionales golpeadas en diferentes países. Mejor sería que nadie se llamara a engaño sobre la incidencia del narco.

