Un especial reto
Capturar cuanto antes a los sospechosos del robo de 38 millones de pesos en efectivo durante el asalto del martes a un autobús de la casa de cambio “Caribe Express”, en la autopista Duarte, constituye un reto especial para la Policía. Específicamente porque otros asaltos con similares características han quedado impunes, dejando una estela de suspicacias en la población. Los asaltantes, fuertemente armados y vestidos de militar, con distintivos del J-2 y de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) interceptaron el vehículo a alrededor de las 10: 40 de la mañana, próximo a Villa Altagracia.
El sargento de la Policía, Rogelio Mora Herrera, y los civiles Héctor García Morfe y José Álvarez Sánchez, quienes formaban el personal de seguridad, fueron despojados de sus armas y amordazados por los asaltantes, quienes habrían escapado en una yipeta Mitsubishi Montero.
La Dirección Central de Investigaciones Criminales y equipos élites han rastreado todos los lugares donde se sospecha pudieron haberse ocultado los protagonistas del espectacular asalto. La Policía tiene el doble reto de capturar a los reales participantes y recuperar el botín. En caso contrario, es obvio que cundirá la sospecha. Como en otros casos.

