Antes que licitar la administración del vertedero de Duquesa, como había prometido, el Ayuntamiento de Santo Domingo Norte ha sorprendido con su decisión de concederlo, sin explicación alguna, a la compañía que lo operaba.
El alcalde Francisco Fernández había justificado la intervención del basurero bajo el alegato de que la empresa Lajun Corporation violó los términos del contrato, entre los que citó la no construcción de un relleno sanitario y una verja perimetral. Tras una batalla mediática y en los tribunales, no deja de prestarse a conjeturas que de buenas a primeras Fernández decidiera restituir el depósito a sus antiguos administradores.
A causa de la intervención se desató un conflicto que provocó incluso una crisis en la recogida y vertido de desechos, con todas sus secuelas para la salud y el medio ambiente. Al asumir la operación del vertedero, de la que fue despojada el 17 de junio de 2013, la compañía Lajun se comprometió a modernizar el depósito, con la construcción de un relleno sanitario y una planta de tratamiento de lixiviados, entre otras obras. Los términos “amigables” en que después de tantos ataques y acusaciones se produjo el acuerdo no deja de esparcir un olor complejo.

