Yihadistas desafían
Estados Unidos ha encontrado el más amplio respaldo, incluso hasta entre los propios países árabes, en la cruzada que ha emprendido contra el Estado Islámico.
Pero los miembros de la organización, lejos de amilanarse por los intensos bombardeos a sus posiciones en Irak y Siria, se mantienen desafiantes, a través de mensajes macabros como la ejecución de un francés que había sido secuestrado en Argelia. El gran desafío para Washington y sus aliados es que los terroristas se dispersen y comiencen a operar en diferentes países, cometiendo los más diversos actos terroristas, aun no sea bajo el paraguas del Estado Islámico.
La ejecución del francés, el cuarto después de dos periodistas estadounidenses y un cooperante inglés, evidencia que el califato, antes que rendirse, está dispuesto a cometer los actos más bárbaros para contrarrestar la poderosa ofensiva contra sus posiciones. La que ha emprendido contra el Estado Islámico constituye la batalla bélica más importante que ha tenido que librar el presidente Barack Obama como inquilino durante los últimos seis años de la Casa Blanca. Pese al amplio respaldo que ha obtenido no parece que la extinción de los terroristas esté al doblar de la esquina.
