Sobre aviso
Con el “Pacto por México”, que propició reformas en sectores como el energético, el educativo y de la comunicación, el presidente Enrique Peña Nieto tuvo un arranque espectacular. Promovía una apertura económica que se apartaba de la línea observada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para perpetuarse en el poder durante siete décadas.
Sin embargo, la inseguridad y escándalos como la compra de una mansión hecha por su esposa a un empresario beneficiado con contratos del Gobierno se han convertido en reales amenazas contra la gobernabilidad. La desaparición de 43 normalistas desde hace dos meses en Iguala, Guerrero, ha movilizado a los mexicanos en demanda tanto de su localización como de más seguridad ciudadana.
El Gobierno anunció que los estudiantes habían sido secuestrados y asesinados por agentes municipales y sicarios al servicio del narcotráfico. Las masivas movilizaciones, con consignas ¡vivos se los llevaron, vivos los queremos!, han puesto sobre aviso a Peña Nieto, de quien incluso se ha pedido la renuncia. Los logros que el Gobierno había alcanzado en sus primeros dos años y la confianza despertada en la comunidad internacional han quedado relegados por el caso de los estudiantes.
