Muertes de choferes
Las distintas versiones que han circulado sobre la muerte de tres choferes de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano), que lidera el empresario Juan Hubieres, convierten en impostergable la investigación para establecer responsabilidades sobre los crímenes. En modo alguno pueden quedar impunes. Al menos los últimos dos abatidos en una parada de la Juana Saltitopa con Ana Valverde fueron, según Hubieres, víctimas del sicariato político.
No dejó de llamar la atención que tras una entrevista de Hubieres con el jefe de la Policía, también lo hiciera horas después el presidente de la oficialista Unión de Transportistas y Afines (Unatrafín), Arsenio Quevedo, quien negó que su gremio esté vinculado a los sucesos y reclamó una investigación. En torno a los crímenes, que han sembrado el pánico entre los usuarios del transporte público, abundan las interrogantes, alimentadas tanto por la entrevista de Hubieres como por la de Quevedo con el general Manuel Castro Castillo, quien garantizó que acabaría con las peleas. Y más con el silencio de la propia Policía para identificar a los supuestos participantes en los últimos dos crímenes.
