Desorden en transporte
El aumento de 5 pesos en la tarifa del pasaje dispuesto de manera unilateral por las empresas transportistas ratifica el gran desorden que caracteriza ese sector. Antes que apelar al diálogo con las autoridades, siquiera para guardar las formas, los dueños de sindicatos acordaron castigar al usuario en respuesta al alza de los carburantes dispuesta por el Gobierno. La decisión confirma la necesidad de reglas claras y precisas que necesita un sector que, además del deficiente servicio que presta, se caracteriza por la violencia.
Los usuarios que abordan las unidades del transporte público no saben si llegarán vivos a sus destinos por los pleitos entre los propios transportistas.
Pero lo mismo que aumentos como el de 5 pesos que acaban de disponer, el principal responsable del desorden y la inseguridad que deja al usuario tan expuesto no son otros que las autoridades. En lugar de reglamentar el servicio han optado, por intereses políticos o de otra índole, por hacer el juego a los transportistas en perjuicio del usuario y de la economía. La decisión debe servir también para transparentar el ajuste cada semana de los precios de los carburantes.

