Burla al sistema
El derecho a elegir y ser elegido va camino de convertirse en un sofisma en los partidos políticos locales. Pero en el PLD es donde más cuerpo evidencia la violación de un principio fundamental para la democracia. La reserva de senadurías, diputados y alcaldías en función del acuerdo para reformar la Constitución y de pactos con otras fuerzas políticas es la mejor muestra.
El caso de la provincia Santo Domingo, donde aspirantes a diputaciones y alcaldías exigen primarias abiertas, es muy elocuente de la tiranía que ejerce la cúpula del peledeísmo. Relegar las convenciones o primarias internas por el pernicioso método del “dedo” representa una peligrosa herida para el sistema democrático.
La adjudicación de diputaciones y senadurías como pago político a los actuales legisladores de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD), Reformista Social Cristiano (PRSC) y MODA por su apoyo a la reforma constitucional para consignar la reelección resulta hasta vergonzoso. Es censurable que en lugar de fortalecer sean los propios partidos quienes atenten contra el sistema al que deben su existencia

