Merece aclararse
Que “ná sea ná” no se significa que cualquier escándalo, como la denuncia que acaba de hacer el diputado Juan Hubieres sobre la supuesta dilapidación de recursos en el cuerpo legislativo, tenga que pasarse por alto. En realidad amerita una aclaración la afirmación del también empresario del transporte en el sentido de que con motivo de la Navidad el presidente del cuerpo, Abel Martínez, entregó un millón de pesos a cada legislador oficialista o afín al Gobierno, además de 500 mil para los Reyes.
En caso de ser cierto no solo se trataría de otro privilegio irritante, sino que Martínez debe explicar la procedencia de los recursos. Tras renunciar al infame cofrecito, se tiene entendido que el cuerpo congresual no cuenta con capítulo para las donaciones a sus miembros, y menos tan cuantiosas, que se han denunciado.
Por eso es más necesaria la aclaración. Mientras, Hubieres haría un gran aporte si presenta las pruebas que sustentan su denuncia. Este país tiene muchas carencias para que el dinero del contribuyente se reparta entre unos legisladores cuyas funciones, además de dejar mucho que desear, están henchidos de privilegios.

