Huelga insensata
Los profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) tienen legítimo derecho a reclamar un incremento salarial, no de un 40%, sino, en caso que así lo deseen, hasta de un 100%. Y no se discute que, por su dedicación y nivel profesional, hasta sean merecedores del reajuste que demandan.
Pero la interrupción de la docencia a través de un paro que han convocado a partir del martes próximo con carácter indefinido no es el método más aconsejable y sensato para luchar por sus objetivos.
La Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios (Faprouasd) debería, en aras de la sensatez, revisar el procedimiento que ha explorado para presionar sobre sus demandas.
No propiamente porque el momento se preste a suspicacias, sino porque con la interrupción de la docencia se perjudica a miles y miles de estudiantes que se conviertan en víctimas. La huelga es como coger piedras para los más chiquitos, pues Faprouasd sabe que si el Gobierno cumpliera con la asignación presupuestaria que consigna la ley la situación de la casa de estudios no fuera tan precaria. Por ahora lo mejor sería que los profesores depongan el paro y se aboquen a las negociaciones.

